Saltar al contenido principal

Leo y la merienda perdida

Leo aparece de un salto en el Bosque de los Cuentos y, con Caperucita Roja y Robin Hood, sigue las pistas de la cesta perdida de la abuela.

InfantilAventuras4–7 añosAudiolibroGratis
Una aventura con tu peque como protagonista
Portada: Leo y la merienda perdida

cuentosIA

Leo y la merienda perdida

Ilustración de la escena 1: Leo y la merienda perdida
01

Leo sacó un libro muy viejo de la estantería de su cuarto. Lo abrió y, de un salto, apareció en el Bosque de los Cuentos. Allí encontró a Caperucita Roja buscando entre las hojas.

—¡He perdido la cesta de la abuela!

Leo decidió ayudarla.

Ilustración de la escena 2: Leo y la merienda perdida
02

Robin Hood se acercó con su arco.

—Yo también os ayudo. Tengo buena puntería.

Los tres avanzaron juntos por el sendero. Leo descubrió unas migas de pan y huellas pequeñitas.

—¡La merienda se ha ido de paseo!

Caperucita Roja soltó una risita y siguió las pistas.

Ilustración de la escena 3: Leo y la merienda perdida
03

Un arroyo cortaba el camino. Sobre él había un tronco. Leo lo cruzó despacio, con ayuda de sus amigos. Después caminaron juntos hasta unas zarzas. Una cinta roja colgaba de una rama.

—¡Es de mi cesta!

Detrás sonó un crujido: CRAC. Leo se asomó.

Ilustración de la escena 4: Leo y la merienda perdida
04

Una ardilla mordisqueaba una galleta junto a la cesta. Leo le ofreció cambiarla por nueces. La ardilla olisqueó su mano vacía.

—Vale, primero las nueces.

Robin Hood apuntó a una rama alejada de la ardilla. Su flecha soltó varias nueces. Caperucita Roja recogió un puñado.

Ilustración de la escena 5: Leo y la merienda perdida
05

La ardilla aceptó el cambio. De regreso, Leo llevaba la cesta. Pero, en mitad del tronco, esta se enganchó y empezó a inclinarse hacia el agua.

—¡Sujetadme bien!

Sus amigos le dieron la mano. Leo se agachó, soltó el asa y abrazó la cesta. Después cruzaron juntos.

Ilustración de la escena 6: Leo y la merienda perdida
06

En casa de la abuela merendaron los cuatro.

—La ardilla ha probado las galletas primero.

La abuela se rio y sirvió más. Robin Hood regaló a Leo una pluma de su flecha. Leo dio un salto y volvió a su cuarto. Guardó la pluma junto al libro.

Contraportada: Leo y la merienda perdida

¿Y si el protagonista fuera alguien de tu vida?

Este mismo cuento, con tus protagonistas

El texto y las escenas no cambian: cambian los nombres, las edades y las caras. Todas las ilustraciones se dibujan de nuevo.

Hazlo con tus protagonistas

Un cuento nuevo, a tu medida

Tú eliges la historia y quién sale, con su cara y su nombre. Nosotros la escribimos y la ilustramos.

Crear mi cuento personalizado

Tu primer cuento digital de 12 páginas es gratis al registrarte. La edición impresa se compra aparte.

5/5 · 21 reseñas verificadas de Google(se abre en una pestaña nueva)
  • Portada ilustrada del cuento «Las aventuras de Victoria en Unicorlandia», Princesas, ilustración en Animación 3D
  • Portada ilustrada del cuento «La semillita dormida», Naturaleza, ilustración en Animación 3D, para niños de 2 a 4 años
  • Portada ilustrada del cuento «Olivia la generosa», Educación emocional, ilustración en Acuarela

21 familias ya han publicado el suyo Ver los cuentos de nuestros usuarios

Descargar PDF completo· 1,7 MB

También puedes imprimirlo en casa. Aquí te explicamos cómo.

Leo y la merienda perdida empieza con un libro muy viejo que Leo saca de la estantería de su cuarto. Lo abre y, de un salto, aparece en el Bosque de los Cuentos. Allí se encuentra con Caperucita Roja, que rebusca entre las hojas porque ha perdido la cesta de la merienda de su abuela. Leo no se lo piensa dos veces y decide ayudarla.

Por el camino se les une Robin Hood, con su arco y su buena puntería. Los tres siguen migas de pan y huellas pequeñitas, cruzan un arroyo por encima de un tronco y descubren una cinta roja enganchada en unas zarzas. Es una aventura corta y sin sustos, sin lobo ni villanos, en la que cada uno aporta lo que sabe hacer.

Está pensado para niños de 4 a 7 años y se lee en unos cinco minutos, ideal antes de dormir o para leer en voz alta en clase. Leo es un personaje inventado, pero Caperucita Roja y Robin Hood son dos de los personajes clásicos que cualquiera puede añadir a su propio cuento en cuentosIA.

Un niño de hoy con dos personajes de siempre

Caperucita Roja ya no va sola a casa de la abuela: esta vez ha perdido la cesta antes de llegar, y quien la ayuda es Leo, un niño que se ha colado en el Bosque de los Cuentos a través de un libro viejo. Robin Hood se suma enseguida, y el trío avanza por el sendero leyendo el bosque como un mapa: migas, huellas, una cinta roja y un crujido detrás de las zarzas.

El cuento juega con lo que los niños ya saben de estos personajes (la capa roja, la cesta, el arco de Robin Hood) y les da un papel nuevo, sin miedo y con humor. Nadie es malo: el misterio de la merienda se resuelve hablando y con un trato justo.

Leo y Caperucita Roja, de rodillas entre las hojas del bosque, buscan la cesta perdida junto a un libro abierto
Todo empieza con un libro viejo y una cesta que no aparece.

Qué se aprende con Leo, Caperucita y Robin Hood

Detrás de una aventura de doce páginas hay pequeños gestos que los niños reconocen y pueden copiar:

  • Ofrecer ayuda sin que te la pidan. Leo ve a Caperucita buscando entre las hojas y se pone a buscar con ella.
  • Fijarse en las pistas. Las migas de pan, las huellas pequeñitas y la cinta roja llevan hasta la cesta.
  • Proponer un trato en lugar de quitar. La merienda se recupera con una idea y no con un enfado.
  • Apoyarse en los amigos. Para cruzar el tronco sobre el arroyo, Leo va despacio y se deja ayudar.
—¡La merienda se ha ido de paseo!
Leo, Caperucita Roja y Robin Hood se asoman entre las zarzas y Caperucita señala una cinta roja colgada de una rama
Una cinta roja en las zarzas: la pista que lo cambia todo.

Imagina este cuento con tu hijo dentro

Leo podría ser tu hijo, tu sobrina o tu nieto. En cuentosIA el protagonista sale de una foto o de una descripción, y puedes sumarle cualquiera de los personajes clásicos del catálogo: Caperucita Roja, Robin Hood, Pinocho, Don Quijote o Zeus. Cada uno conserva su aspecto en todas las páginas, igual que el niño.

La historia la decides tú: puede ser una merienda perdida en el bosque, una búsqueda del tesoro con Simbad o una tarde de magia con Merlín.

Cómo se crea

  1. Sube una foto o describe a tu hijo, y añade del catálogo a los personajes clásicos que quieras, hasta cuatro por cuento.
  2. Elige el estilo de ilustración y cuéntanos la idea de la historia.
  3. En pocos minutos tienes el cuento para leerlo en línea, descargarlo en PDF o pedirlo impreso.

Un regalo con su nombre y sus personajes favoritos

A los niños les encanta reconocerse en un cuento, y todavía más si comparten página con personajes que ya conocen. Un cuento con su cara junto a Caperucita Roja o Robin Hood es un regalo de cumpleaños o de fin de curso que se lee una y otra vez.

Haz que tu hijo viva una aventura con Caperucita Roja, Robin Hood o Don Quijote.

Crea tu cuento personalizado

Compartir este cuento

¡Llévatelo a casa!

¿Te gustó "Leo y la merienda perdida"? Consíguelo en formato físico impreso y encuadernado

Así es el libro impreso: tapas, tamaños y envíos