
¿Qué vamos a trabajar juntos?
- Vamos a descubrir a Pi en todos los círculos.
- Aprenderemos a medir el contorno de cosas redondas.
- Vamos a buscar patrones observando con atención.
- Veremos que Pi es 3 y un poquito más: 3,14.

En la antigua Grecia, Teo pasaba las mañanas entre martillos suaves, polvo de piedra y voces de constructores. Le fascinaban las columnas, las ruedas y las fuentes.
Pero cada vez que algo era redondo, los maestros repetían:
—Tres veces el ancho… y un poquito más.

A Teo aquella frase le sonaba a conjuro, aunque nadie agitaba varitas. Miraba el ancho de una rueda y luego su borde, frunciendo la frente.
Preguntó una tarde:
—¿Por qué siempre un poquito más?
Un maestro encogió los hombros.
—Así se ha hecho siempre.

Esa respuesta no le bastó. Al día siguiente, Teo tomó una cuerda, su tablilla de cera y un palito para marcar.
Primero midió el ancho de un plato. Después rodeó el borde con la cuerda.
Tres anchos completos… y sobraba un trocito.

Teo no corrió a celebrarlo. Midió otra cosa: una rueda pequeña. Luego, la boca de un pozo. Después, la corona circular de una fuente.
En su tablilla aparecían parejas de números. El contorno siempre era más de tres veces el ancho. Siempre.

Durante varios días, Teo comparó círculos grandes y pequeños. Si el ancho medía dos palmos, el contorno era seis palmos y un poco. Si medía cuatro, eran doce y un poco.
Algo se repite, pensó, mientras el sol calentaba la piedra.

Una mañana, Teo dibujó un círculo en la arena. Marcó el ancho con una línea recta y colocó esa medida tres veces alrededor.
Quedó un hueco pequeño.
Teo respiró despacio.
—No falta mucho… solo ese poquito que todos nombran.

Entonces Teo contó sus marcas con cuidado: tres veces el ancho y catorce partes de cien, más o menos. No era tradición ni secreto oscuro.
Levantó la tablilla hacia la luz.
—¡Es el mismo número escondido en todos los círculos!

Desde aquel día, Teo miró las ruedas girar de otro modo. En cada plato, pozo y fuente imaginaba a Pi, tres y un poquito más, esperando paciente.
Cuando alguien preguntaba, Teo sonreía:
—Mide, mira bien… y deja que el mundo te lo cuente.
¿Qué hemos aprendido?
- Teo descubrió que el contorno de un círculo mide tres anchos y un poquito más.
- Teo aprendió que Pi se esconde igual en platos, ruedas, pozos y fuentes.
- Teo descubrió que las matemáticas también se encuentran midiendo y observando.
Preguntas para pensar juntos
- ¿Cómo crees que se sintió Teo al ver que siempre sobraba un poquito?
- ¿Qué harías tú si quisieras medir el borde de un plato o una rueda?
- ¿Dónde ves círculos en tu vida que podrían esconder a Pi?






