¡Cuentos de jubilación con sus mejores batallas!
Treinta años de oficina, contados como una leyenda.
El contrato que cerró en zapatillas, el discurso que dio en mute y el día que le ganó la paella a Míster Recorte. Tú nos cuentas sus batallas; nosotros lo escribimos, lo ilustramos con su cara y lo narramos.
El contrato que cerró en zapatillas y el discurso que dio en mute. Tú nos cuentas sus batallas; nosotros, el cuento.
Ver el cuentoTu primer cuento es gratis (formato digital)
Crear su cuentoSin tarjeta · El regalo de despedida que no acaba en un cajón

«La leyenda de la planta 38», el cuento que el equipo de Tomás le regaló por su jubilación.
De su foto de LinkedIn a héroe del cuento
Con una foto de hoy basta. Si el cuento empieza en su primer día, lo dibujamos con el bigote de entonces; en la despedida, con las canas de ahora.




La tarjeta de 1994 no hace falta. Está aquí para que compares el bigote.
Treinta y un años, en seis páginas
Así es «La leyenda de la planta 38» por dentro: el texto y las ilustraciones del cuento, tal cual. Pasa las páginas.

El último viernes de Tomás Arribas en la planta 38 de la Torre Picasso, Madrid, merecía epopeya. Tras 31 años dirigiendo operaciones, recordaba 1994: maletín, móvil como ladrillo y un fax escupiendo tres metros de bienvenida. Tardó una semana en encontrar café. La paciencia empezó allí su carrera.
El último viernes de Tomás Arribas en la planta 38 de la Torre Picasso, Madrid, merecía epopeya. Tras 31 años dirigiendo operaciones, recordaba 1994: maletín, móvil como ladrillo y un fax escupiendo tres metros de bienvenida. Tardó una semana en encontrar café. La paciencia empezó allí su carrera.
En 2006, a las cuatro de la mañana, Tomás conquistó el contrato del siglo en la sala VIP del aeropuerto de Fráncfort. La aerolínea había perdido otra vez su maleta. Negoció con traje, corbata y zapatillas de hotel. —Blancas. La rendición debía parecer formal.
En 2008 llegó la derrota: videollamada de La Central a las tres de la mañana. Desde su cocina, Tomás pronunció su mejor discurso, brazos arriba, camisa, corbata y pantalón de pijama de rayas. El chat dictó sentencia: —Tomás, estás en mute. Ni siquiera pudo presumir de aplausos.
En 2009, Irene llegó de becaria: temblaba en reuniones; nadie quería contratarla. Tomás le acercó una taza. —Primero el café, luego el Excel. Hoy Irene dirigía la planta. En su despacho conservaba aquella primera foto juntos. —Me quedo con tu método. Tomás fingió estudiar los derechos de autor.
Aquel viernes, en la sala de cristal, Tomás desenrolló su presentación como una espada: —Paella para todos. El equipo alzó una paellera vacía. Míster Recorte, director financiero, levantó sus tijeras doradas: no había presupuesto. Llevaba 31 años repitiéndolo. Irene anunció: —La leyenda de la planta 38 exige arroz.
Míster Recorte pagó la paella sin revelar la partida y hasta brindó. Comieron en la terraza; Tomás saboreó aquella victoria sin consultar indicadores. Antes de irse, activó en su ordenador la respuesta automática: —Fuera de la oficina… indefinidamente. Su nuevo comité de dirección son su nieta y su perro.
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Las que ganó y las que le siguen contando
En su cuento caben todas: las victorias de la memoria anual y las derrotas que salen en las cenas.
Sus batallas
- El primer día y el fax de tres metrosTardó una semana en encontrar el café, pero lo encontróGanada
- El contrato del siglo, en zapatillasFráncfort, a las cuatro de la mañanaGanada
- La videollamada de las tres de la mañanaSu mejor discurso, en mutePerdida
- La becaria que nadie quería contratarHoy dirige la plantaGanada
- Míster Recorte y la paella del equipoLa última, y la que más le costóGanada
Ganadas: 4. Perdidas: 1.Reorganizaciones sobrevividas: siete, según la dedicatoria.
Tú nos das las batallas
Cuéntanos tres o cuatro: una que ganó, una que perdió y quién era su gran enemigo. El resto de la aventura la escribimos nosotros.
Puede ser un rival de verdad, un departamento entero o la impresora del tercero. Nadie sale mal parado: en estos cuentos, los villanos acaban pagando la paella.
«Tomás, estás en mute.»La única batalla que perdió en su cuento.
Una jubilación suele despedirse con una placa, una tarjeta que firma toda la planta o un reloj que acaba en un cajón. Un regalo de jubilación original es otra cosa: su carrera contada como un cuento ilustrado, con su cara de verdad, sus batallas de oficina y una dedicatoria del equipo. Se lee en voz alta en la comida de despedida y se queda en casa, en la estantería.
Qué se cuenta en un cuento de jubilación
Lo que el equipo lleva años contando en las cenas:
- El primer día: el traje, el bigote o la melena de entonces y la oficina como era
- Las batallas ganadas: el proyecto imposible, el cliente difícil, el viaje que salió bien de milagro
- Las perdidas, que suelen ser las mejores: la reunión en mute, la maleta extraviada, la impresora
- Su gran rival, que puede ser una persona, un departamento entero o el presupuesto
- La gente a la que enseñó y que hoy sigue usando sus trucos
El tono lo decides tú. Hay cuentos de jubilación de pura risa, como «La leyenda de la planta 38», y otros que son un homenaje para emocionarse, como el de Paco, el maquinista, o el del profe Julio. Lees el texto entero antes de que se ilustre y cambias lo que haga falta, sobre todo lo que no debe leer el jefe.
Joven en su primer día, con canas en la despedida
Basta con una foto de hoy. Si el cuento salta de su primer día a su último viernes, lo dibujamos con la edad de cada momento, y pueden salir hasta cuatro personajes con su foto: la persona que se jubila, su compañera de siempre o el rival con el que acabó brindando.
Digital para el día, impreso para siempre
El cuento digital está listo en unos minutos, con narración, y sirve aunque la despedida sea mañana. Si hay unos días de margen, el libro impreso en tapa dura o blanda es el regalo que se entrega en la comida y se enseña en casa. Para regalarlo entre todos, lo pide una persona desde su cuenta y la dedicatoria la escribe el equipo.
Para leer gratis: «La leyenda de la planta 38», «Paco se jubila» y «El profe Julio se jubila». Y si quien se jubila es tu padre, tienes más ideas en el regalo personalizado para tu padre.
Lo que dejó en los demás
Las batallas se olvidan. La gente a la que enseñó, no: la becaria que nadie quería contratar hoy dirige la planta.

- Hasta cuatro personajes con su foto. Irene, el vigilante de la entrada o el mismísimo Míster Recorte.
- La dedicatoria la escribís vosotros, con hasta 300 caracteres. Da para un «gracias» de toda la planta.
- Si le cambió la vida a alguien, cuéntanoslo: también tendrá su sitio en el cuento.
Y en papel, para la despedida
El mismo cuento, convertido en un libro de verdad: impreso a todo color, en tapa dura o blanda. Para dárselo en la cena y que lo enseñe en casa.

Su cuento, impreso y enviado a casa
| Tamaño | Tapa blanda | Tapa dura |
|---|---|---|
| A5 · 14,8 × 21 cm | ||
| A4 · 21 × 29,7 cm |
- Papel couché de 118 g a todo color, con la tapa en mate o en brillo.
- Se imprime en 3 a 5 días laborables; la entrega depende del destino, y puedes elegir un envío más rápido.
- Ves el cuento entero antes de pedirlo.
- Si llega dañado o no llega, te devolvemos el dinero.
¿Y si no quiero que sea de risa?
Pues no lo es. Al empezar eliges el tono: de risa, nostálgico o de los que emocionan. Estos dos se escribieron para emocionar, y puedes leerlos gratis.
Cómo se hace, antes de la cena de despedida
Menos de lo que dura una reunión de alineamiento.
Nos cuentas sus batallas
Quién es, dónde trabajaba, qué ganó, qué perdió y quién era su Míster Recorte. Con una foto, se parece.
Lees el texto
Lo revisas entero y cambias lo que quieras antes de que se ilustre. Ideal para quitar lo que no debe leer el jefe.
Lo recibes ilustrado y narrado
En unos minutos, en PDF y con su narración. En papel, si lo pides, en unos días.
Otras ocasiones
Preguntas antes del brindis
Lo que nos preguntan casi siempre.
¿Sirve para un compañero de trabajo y también para un familiar?
Para los dos. Funciona igual como regalo del equipo a un compañero que se jubila que como regalo de la familia a un padre, una madre o un abuelo que deja de trabajar. Solo cambia quién cuenta las batallas.
¿Puede ser emotivo en vez de divertido?
Sí. Al empezar eliges el tono: de risa, nostálgico o de los que emocionan. «Paco se jubila» y «El profe Julio se jubila» son dos ejemplos emotivos que puedes leer gratis.
¿Llega a tiempo para la despedida?
El cuento digital, sí: está listo en unos 5 minutos. El impreso tarda unos 12 a 16 días laborables en llegar a España, y de 7 a 11 con el envío exprés. Si la comida es la semana que viene, lo mejor es leer el digital ese día y que el libro llegue después.
¿Podemos regalarlo entre todos y firmarlo?
Sí: lo crea y lo paga una persona desde su cuenta, y la dedicatoria se escribe entre todos, con hasta 300 caracteres. En cada cuento que compras pueden salir hasta 4 personajes con su foto; en el primero, el gratuito, hasta 2.
¿Y si no se reconoce en las ilustraciones?
Si alguna ilustración no se parece, puedes volver a ilustrar esa página sin coste adicional. La foto original se borra cuando el cuento está terminado.
Y colorín colorado, Tomás se ha jubilado.
¿Quién se jubila en tu oficina? Cuéntanos sus batallas.
Crear su cuentoTu primer cuento es gratis (formato digital), sin tarjeta.











