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¡Cuentos de jubilación con sus mejores batallas!

Treinta años de oficina, contados como una leyenda.

El contrato que cerró en zapatillas, el discurso que dio en mute y el día que le ganó la paella a Míster Recorte. Tú nos cuentas sus batallas; nosotros lo escribimos, lo ilustramos con su cara y lo narramos.

El contrato que cerró en zapatillas y el discurso que dio en mute. Tú nos cuentas sus batallas; nosotros, el cuento.

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Sin tarjeta · El regalo de despedida que no acaba en un cajón

«La leyenda de la planta 38» impreso en tapa dura sobre la mesa de la despedida, junto a una planta, una taza de café y globos dorados y azules

«La leyenda de la planta 38», el cuento que el equipo de Tomás le regaló por su jubilación.

De su foto de LinkedIn a héroe del cuento

Con una foto de hoy basta. Si el cuento empieza en su primer día, lo dibujamos con el bigote de entonces; en la despedida, con las canas de ahora.

Tarjeta de empleado de 1994 de Tomás Arribas, de Operaciones, con su foto de carné con bigote y traje gris
Su tarjeta de 1994
Tomás hoy, con canas y bigote gris, en su foto de LinkedIn junto a la ventana de una torre de oficinas de Madrid
Su foto de LinkedIn
Tomás ilustrado como en 1994, con el pelo oscuro, bigote y traje azul marino
Tomás en su primer día
Tomás ilustrado hoy, con canas, bigote gris y traje azul marino
Tomás en su despedida

La tarjeta de 1994 no hace falta. Está aquí para que compares el bigote.

Treinta y un años, en seis páginas

Así es «La leyenda de la planta 38» por dentro: el texto y las ilustraciones del cuento, tal cual. Pasa las páginas.

Tomás en 1994, con bigote oscuro, habla por un móvil enorme en una oficina de ordenadores beis mientras un fax escupe metros de papel

El último viernes de Tomás Arribas en la planta 38 de la Torre Picasso, Madrid, merecía epopeya. Tras 31 años dirigiendo operaciones, recordaba 1994: maletín, móvil como ladrillo y un fax escupiendo tres metros de bienvenida. Tardó una semana en encontrar café. La paciencia empezó allí su carrera.

El último viernes de Tomás Arribas en la planta 38 de la Torre Picasso, Madrid, merecía epopeya. Tras 31 años dirigiendo operaciones, recordaba 1994: maletín, móvil como ladrillo y un fax escupiendo tres metros de bienvenida. Tardó una semana en encontrar café. La paciencia empezó allí su carrera.

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Leer «La leyenda de la planta 38» entero

Las que ganó y las que le siguen contando

En su cuento caben todas: las victorias de la memoria anual y las derrotas que salen en las cenas.

Sus batallas

  • El primer día y el fax de tres metrosTardó una semana en encontrar el café, pero lo encontróGanada
  • El contrato del siglo, en zapatillasFráncfort, a las cuatro de la mañanaGanada
  • La videollamada de las tres de la mañanaSu mejor discurso, en mutePerdida
  • La becaria que nadie quería contratarHoy dirige la plantaGanada
  • Míster Recorte y la paella del equipoLa última, y la que más le costóGanada

Ganadas: 4. Perdidas: 1.Reorganizaciones sobrevividas: siete, según la dedicatoria.

Tú nos das las batallas

Cuéntanos tres o cuatro: una que ganó, una que perdió y quién era su gran enemigo. El resto de la aventura la escribimos nosotros.

Puede ser un rival de verdad, un departamento entero o la impresora del tercero. Nadie sale mal parado: en estos cuentos, los villanos acaban pagando la paella.

«Tomás, estás en mute.»La única batalla que perdió en su cuento.

Una jubilación suele despedirse con una placa, una tarjeta que firma toda la planta o un reloj que acaba en un cajón. Un regalo de jubilación original es otra cosa: su carrera contada como un cuento ilustrado, con su cara de verdad, sus batallas de oficina y una dedicatoria del equipo. Se lee en voz alta en la comida de despedida y se queda en casa, en la estantería.

Qué se cuenta en un cuento de jubilación

Lo que el equipo lleva años contando en las cenas:

  • El primer día: el traje, el bigote o la melena de entonces y la oficina como era
  • Las batallas ganadas: el proyecto imposible, el cliente difícil, el viaje que salió bien de milagro
  • Las perdidas, que suelen ser las mejores: la reunión en mute, la maleta extraviada, la impresora
  • Su gran rival, que puede ser una persona, un departamento entero o el presupuesto
  • La gente a la que enseñó y que hoy sigue usando sus trucos

El tono lo decides tú. Hay cuentos de jubilación de pura risa, como «La leyenda de la planta 38», y otros que son un homenaje para emocionarse, como el de Paco, el maquinista, o el del profe Julio. Lees el texto entero antes de que se ilustre y cambias lo que haga falta, sobre todo lo que no debe leer el jefe.

Joven en su primer día, con canas en la despedida

Basta con una foto de hoy. Si el cuento salta de su primer día a su último viernes, lo dibujamos con la edad de cada momento, y pueden salir hasta cuatro personajes con su foto: la persona que se jubila, su compañera de siempre o el rival con el que acabó brindando.

Digital para el día, impreso para siempre

El cuento digital está listo en unos minutos, con narración, y sirve aunque la despedida sea mañana. Si hay unos días de margen, el libro impreso en tapa dura o blanda es el regalo que se entrega en la comida y se enseña en casa. Para regalarlo entre todos, lo pide una persona desde su cuenta y la dedicatoria la escribe el equipo.

Para leer gratis: «La leyenda de la planta 38», «Paco se jubila» y «El profe Julio se jubila». Y si quien se jubila es tu padre, tienes más ideas en el regalo personalizado para tu padre.

Lo que dejó en los demás

Las batallas se olvidan. La gente a la que enseñó, no: la becaria que nadie quería contratar hoy dirige la planta.

«La leyenda de la planta 38» abierto por la dedicatoria del equipo de la planta 38, sobre la mesa de la despedida
La dedicatoria la escribe el equipo.
  • Hasta cuatro personajes con su foto. Irene, el vigilante de la entrada o el mismísimo Míster Recorte.
  • La dedicatoria la escribís vosotros, con hasta 300 caracteres. Da para un «gracias» de toda la planta.
  • Si le cambió la vida a alguien, cuéntanoslo: también tendrá su sitio en el cuento.

Y en papel, para la despedida

El mismo cuento, convertido en un libro de verdad: impreso a todo color, en tapa dura o blanda. Para dárselo en la cena y que lo enseñe en casa.

«La leyenda de la planta 38» impreso en tapa dura sobre la mesa de la despedida
«La leyenda de la planta 38», impreso en tapa dura.

Su cuento, impreso y enviado a casa

 

TamañoTapa blandaTapa dura
A5 · 14,8 × 21 cm
A4 · 21 × 29,7 cm
  • Papel couché de 118 g a todo color, con la tapa en mate o en brillo.
  • Se imprime en 3 a 5 días laborables; la entrega depende del destino, y puedes elegir un envío más rápido.
  • Ves el cuento entero antes de pedirlo.
  • Si llega dañado o no llega, te devolvemos el dinero.
Cómo es el libro impreso

¿Y si no quiero que sea de risa?

Pues no lo es. Al empezar eliges el tono: de risa, nostálgico o de los que emocionan. Estos dos se escribieron para emocionar, y puedes leerlos gratis.

Cómo se hace, antes de la cena de despedida

Menos de lo que dura una reunión de alineamiento.

  1. Nos cuentas sus batallas

    Quién es, dónde trabajaba, qué ganó, qué perdió y quién era su Míster Recorte. Con una foto, se parece.

  2. Lees el texto

    Lo revisas entero y cambias lo que quieras antes de que se ilustre. Ideal para quitar lo que no debe leer el jefe.

  3. Lo recibes ilustrado y narrado

    En unos minutos, en PDF y con su narración. En papel, si lo pides, en unos días.

Otras ocasiones

Preguntas antes del brindis

Lo que nos preguntan casi siempre.

¿Sirve para un compañero de trabajo y también para un familiar?

Para los dos. Funciona igual como regalo del equipo a un compañero que se jubila que como regalo de la familia a un padre, una madre o un abuelo que deja de trabajar. Solo cambia quién cuenta las batallas.

¿Puede ser emotivo en vez de divertido?

Sí. Al empezar eliges el tono: de risa, nostálgico o de los que emocionan. «Paco se jubila» y «El profe Julio se jubila» son dos ejemplos emotivos que puedes leer gratis.

¿Llega a tiempo para la despedida?

El cuento digital, sí: está listo en unos 5 minutos. El impreso tarda unos 12 a 16 días laborables en llegar a España, y de 7 a 11 con el envío exprés. Si la comida es la semana que viene, lo mejor es leer el digital ese día y que el libro llegue después.

¿Podemos regalarlo entre todos y firmarlo?

Sí: lo crea y lo paga una persona desde su cuenta, y la dedicatoria se escribe entre todos, con hasta 300 caracteres. En cada cuento que compras pueden salir hasta 4 personajes con su foto; en el primero, el gratuito, hasta 2.

¿Y si no se reconoce en las ilustraciones?

Si alguna ilustración no se parece, puedes volver a ilustrar esa página sin coste adicional. La foto original se borra cuando el cuento está terminado.

Y colorín colorado, Tomás se ha jubilado.

¿Quién se jubila en tu oficina? Cuéntanos sus batallas.

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