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Que no cunda el perejil

La víspera de mudarse, Adriana encuentra a Luci con un cuaderno entre las manos: los capítulos de su amistad, del viaje que salió mal a los audios de una hora y una frase absurda que lo arregla todo.

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Portada: Que no cunda el perejil

cuentosIA

Que no cunda el perejil

Ilustración de la escena 1: Que no cunda el perejil
01

La víspera de la mudanza, Adriana encontró a Luci sentada entre cajas mal etiquetadas, sosteniendo un cuaderno grueso.

—Como odias las despedidas, he preparado una que puedas corregir.

Adriana dejó las llaves sobre la mesa y respiró. Aquello prometía ternura, pruebas documentales y ninguna escapatoria.

Ilustración de la escena 2: Que no cunda el perejil
02

El primer capítulo reconstruía su encuentro: una reunión laboral donde Luci habló demasiado y Adriana corrigió una fecha sin pestañear. Ambas decidieron que jamás serían amigas.

—Nuestro criterio era impecable.

Luci pasó la página sonriendo. Había guardado hasta la servilleta donde Adriana anotó después su número.

Ilustración de la escena 3: Que no cunda el perejil
03

El segundo capítulo olía a estación y lluvia: perdieron el tren, eligieron un hostal dudoso y caminaron media tarde siguiendo un mapa del revés.

—Tú dijiste que controlabas.

—Controlaba el desastre.

Desde entonces, aquel viaje imposible era su historia favorita, pulida con cada repetición.

Ilustración de la escena 4: Que no cunda el perejil
04

Después llegaron los audios interminables. Luci había dibujado ondas enormes junto a dos ollas humeantes: una hora de confesiones escuchada al doble de velocidad mientras ambas cocinaban en ciudades todavía cercanas.

—Así pareces razonablemente concisa.

Luci fingió ofenderse, pero sus ojos ya brillaban con una emoción contenida.

Ilustración de la escena 5: Que no cunda el perejil
05

El cuarto capítulo contenía únicamente aquellas palabras absurdas: que no cundiera el perejil. Habían nacido durante aquel viaje y servido para averías, rupturas, domingos grises y decisiones difíciles.

—Funciona porque no significa nada.

—Funciona porque significa que estás conmigo.

Entonces el silencio cambió de peso.

Ilustración de la escena 6: Que no cunda el perejil
06

El último capítulo aún estaba vacío. Luci entregó a Adriana un rotulador y, juntas, escribieron la mudanza: cajas mentirosas, cinta agotada y un sofá obstinado contra la puerta.

Al ceder por fin, CRAC, ambas quedaron inmóviles.

—Prométeme que seguiremos siendo así.

Luci no necesitó preguntar qué significaba.

Ilustración de la escena 7: Que no cunda el perejil
07

Luci escribió la última línea con pulso firme: la distancia solo cambiaría el paisaje de sus audios. Adriana cerró el cuaderno y apoyó la frente en su hombro.

—No es un final.

—Ya. Es otro capítulo.

Afuera esperaba la ciudad nueva; dentro, lo importante seguía en su sitio.

Contraportada: Que no cunda el perejil

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Cuento para adultos · Amistad

Que no cunda el perejil empieza la víspera de una mudanza, entre cajas mal etiquetadas y un sofá que todavía no sabe que no va a pasar por la puerta. Adriana se marcha a otra ciudad y encuentra a su mejor amiga, Luci, sentada en el suelo con un cuaderno grueso entre las manos. No es un regalo cualquiera: es su amistad entera, escrita capítulo a capítulo, con la única condición de que Adriana pueda corregirla.

Cada capítulo rescata una anécdota de esas que solo entienden dos personas: la reunión de trabajo en la que ambas decidieron que jamás serían amigas, el viaje en el que perdieron el tren y caminaron media tarde siguiendo un mapa del revés, los audios de una hora que se escuchan al doble de velocidad mientras se cocina. Y, cómo no, la frase absurda que llevan años usando para las averías, las malas noticias y los domingos grises.

Es un cuento ilustrado escrito para adultos, pensado sobre todo para regalar: a la amiga que se muda, a la que cumple años, o a la que simplemente lleva media vida al otro lado del teléfono. Se lee en diez minutos, se relee mejor en voz alta y funciona igual en una despedida que en una mesa de cumpleaños.

Un cuaderno, dos amigas y una mudanza

La historia ocurre entera en un piso a medio recoger. Adriana deja las llaves sobre la mesa la noche antes de irse a otra ciudad y se encuentra a Luci esperándola con un cuaderno grueso y un plan: como Adriana odia las despedidas, Luci le ha preparado una que pueda corregir. A partir de ahí el cuento avanza como avanza el cuaderno, capítulo a capítulo, alternando la carcajada y el nudo en la garganta.

No hay grandes acontecimientos: hay una servilleta guardada durante años, un hostal dudoso, dos ollas humeantes y una cinta de embalar que se acaba en el peor momento. Esa es justamente la propuesta del cuento: que una amistad larga no se demuestra con hazañas, sino con el archivo minucioso de las tonterías compartidas.

Luci, sentada en el suelo entre cajas de mudanza, sostiene un cuaderno grueso mientras Adriana la observa al llegar.
El regalo no estaba envuelto: estaba escrito.

Qué encontrarás en sus capítulos

El cuaderno de Luci está ordenado como un álbum sentimental, y cada entrada funciona por sí sola. Estos son los momentos que sostienen la historia:

  • El principio improbable: una reunión de trabajo, alguien que habla de más, alguien que corrige una fecha sin pestañear y la conclusión unánime de que aquello no iba a funcionar.
  • El viaje mítico: un tren perdido, un hostal cuestionable y media tarde caminando con el mapa del revés, pulido con cada nueva vez que lo cuentan.
  • Los audios interminables: una hora de confesiones escuchada al doble de velocidad mientras las dos cocinan en ciudades todavía cercanas.
  • La frase que no significa nada: cuatro palabras absurdas que llevan años sirviendo para averías, rupturas y decisiones difíciles.
Funciona porque significa que estás conmigo.
Luci y Adriana caminan cerca de una estación bajo la lluvia, siguiendo un mapa desplegado del revés.
El viaje que casi acaba mal y acabó siendo el favorito.

Imagínalo con vuestros nombres

Este cuento está protagonizado por Luci y Adriana, pero su estructura es un molde: el cuaderno, los capítulos, la frase privada. Cambia los nombres y el reparto y el mismo libro pasa a contar vuestro primer encuentro, vuestro viaje desastroso y esa palabra que soltáis cuando algo se tuerce y que nadie más entiende.

En cuentosIA puedes crear exactamente esa versión: un cuento ilustrado con la cara y el nombre de tu mejor amiga, con vuestras anécdotas reales dentro y un final escrito para ella. Es lo que convierte un detalle bonito en un regalo original de verdad, imposible de repetir.

Cómo funciona

  1. Subes una foto de cada protagonista y nosotros creamos sus personajes ilustrados, reconocibles en todas las páginas.
  2. Eliges el estilo, el tono y cuentas la historia que quieres contar: la vuestra, con nombres, lugares y frases propias.
  3. En unos minutos tienes el cuento listo para leer online, descargar en PDF o pedirlo impreso en tapa dura.

Por qué funciona como regalo

Un regalo original para tu mejor amiga no es el más caro, sino el que no se puede comprar dos veces. Un cuento con vuestra historia dentro demuestra algo que ningún objeto demuestra igual de bien: que te acuerdas. De la servilleta, del hostal, del audio de una hora, de la frase absurda.

Además aguanta el paso del tiempo mucho mejor que un ramo o una vela. Es un objeto para releer en voz alta, para enseñar a otros y para tener a la vista en la estantería de la casa nueva. Funciona en despedidas, cumpleaños, bodas, aniversarios de amistad o simplemente un martes.

Luci y Adriana, frente a frente en el salón entre cajas, comparten la frase que solo entienden ellas.
Cuatro palabras sin sentido que llevan años queriendo decir lo mismo.

¿Es un cuento para adultos o para niños?

Está escrito para adultos: el tono, el humor y el tema (la amistad larga y la distancia) apuntan a lectores desde los 18 años. No tiene contenido inadecuado, pero las referencias y la ironía funcionan mejor entre personas que ya han vivido una despedida así.

¿Puedo regalarlo impreso?

Sí. Puedes leerlo online gratis, descargarlo en PDF o encargar la edición impresa en tapa dura si lo quieres entregar en mano.

¿Cuánto se tarda en crear una versión personalizada?

Unos minutos. Subes las fotos, eliges el tono y el cuento se genera con vuestros nombres y vuestras anécdotas dentro.

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