Saltar al contenido principal

Bruna y su viaje al espacio

Bruna encuentra una nave detrás de unas piedras, despega con Papá y acaba devolviendo a un extraterrestre el cristal que enciende su planeta.

InfantilEspacio3-6 añosGratis
¿Quieres un cuento así con las fotos de tu hijo? Créalo aquí
Cuento infantil · 3-6 años

Bruna y su viaje al espacio empieza a dos pasos de casa: detrás de unas piedras hay una nave pequeña, Papá toca un botón y la puerta hace PLOP. Bruna la mira de arriba abajo y decide que parece una lonchera con alas. Papá contesta lo único sensato, que entonces habrá que llevar bocadillos. Suben riendo y despegan hacia un cielo lleno de estrellas.

El viaje son tres paradas y un problema que resolver. En la Luna, Bruna descubre que sus pies se olvidan de bajar y encuentra bajo una roca un cristal azul que zumba como una canción. En Marte, un extraterrestre pequeño ha perdido el cristal que enciende su planeta. Y en un planeta de anillos, el cristal que buscan gira atrapado entre dos piedras flotantes que no dejan acercarse a la nave.

Son seis páginas ilustradas, cortas y con mucho diálogo, pensadas para leer en voz alta con niños de 3 a 6 años. Funciona igual de bien como primera historia sobre el espacio que como cuento de antes de dormir: hay gravedad que tira menos, lluvia de estrellas y una Tierra que, vista desde lejos, parece una canica.

Una nave escondida detrás de unas piedras

No hace falta ir muy lejos para empezar una aventura. Bruna encuentra la nave cerca de casa, medio escondida entre unas rocas, y lo primero que hace no es asustarse: es compararla con una lonchera con alas. Papá toca un botón, la puerta se abre con un PLOP y los dos suben sin más plan que el de mirar estrellas.

A partir de ahí el cuento avanza en tres saltos: la Luna, Marte y un planeta de anillos coloridos. Cada parada deja una pista, y las pistas encajan al final en un mismo objeto pequeño y azul que zumba como si cantara.

Bruna y su papá agachados junto a la pequeña nave espacial escondida entre piedras al lado de casa
La nave estaba a dos pasos de casa, esperando a que alguien tocara el botón.

Qué se lleva un niño de este cuento

Es una historia de exploración amable, sin villanos ni sustos, en la que el conflicto se resuelve pensando. Cuando la nave no puede acercarse al cristal atrapado, no aparece ningún artefacto salvador: Bruna se queda con la nariz pegada al vidrio hasta que se le ocurre usar lo que ya llevaba encima.

  • Curiosidad científica en pequeño: por qué en la Luna se flota, cómo se ve la Tierra desde fuera, qué es una lluvia de estrellas.
  • Ingenio antes que fuerza: la idea que abre el camino es de la niña, y el cuento lo dice en voz alta.
  • Ayudar a quien lo necesita: el extraterrestre no es una amenaza, es alguien que ha perdido algo importante.
  • Complicidad con papá: se equivocan juntos, chocan en la Luna y se ríen, y él conduce en zigzag mientras ella da indicaciones desde el telescopio.
—¡Mis pies olvidaron bajar!
Bruna y su papá con trajes espaciales frente a un pequeño extraterrestre verde en el suelo rojo de Marte
En Marte les esperaba alguien preocupado: sin su cristal, el planeta entero se había quedado a oscuras.

Imagina este viaje con el nombre de tu hija

Este cuento nació como un regalo de un padre para su hija, y esa es exactamente la idea. Cambia a Bruna por el nombre de tu peque y la escena se vuelve otra cosa: es su cara la que se asoma al telescopio, es ella la que flota en la Luna y la que decide qué hacer con el cristal azul. En cuentosIA partimos de una foto para que el protagonista se reconozca en cada página.

Y no tiene que viajar sola: el acompañante puede ser papá, mamá, un hermano o la abuela, igual que aquí el copiloto es el padre que se ríe cuando le corrigen el rumbo.

Cómo crear el tuyo en unos minutos

  1. Subes una foto del protagonista y cuentas quién es.
  2. Eliges el estilo de ilustración y el tipo de aventura.
  3. En unos minutos lo tienes listo para leer online, descargar en PDF o pedirlo impreso.

Por qué funciona tan bien como regalo

Un cuento en el que el niño es el protagonista no se guarda en un cajón como un juguete más: se relee, se enseña a las visitas y se acaba quedando en la estantería. Para un cumpleaños, para el primer curso del cole o para esa noche en la que hace falta una historia nueva, un libro con su cara y su nombre dura mucho más que la sorpresa del primer día.

Bruna mira por el telescopio desde la cabina de la nave mientras su papá pilota entre planetas y anillos de colores
Desde la cabina, la copiloto daba las indicaciones: a la derecha, y después a la otra derecha.

¿Para qué edad es este cuento?

Para niños de 3 a 6 años. Las páginas son breves, casi todo son diálogos y sonidos, y la historia se lee entera en pocos minutos sin perder el hilo.

¿Da miedo o hay peligro?

No. El extraterrestre es amigable y el único obstáculo son unas piedras que giran. El tono es de juego, con chistes de bocadillos y de gravedad.

¿Puedo leerlo gratis?

Sí, entero y sin registrarte. Si quieres tu propia versión, con otro nombre y otra cara, solo tienes que crearla.

Convierte esta aventura en un cuento con su cara y su nombre.

Crea tu cuento personalizado

¿Te ha emocionado esta historia?

Imagina un cuento igual de bonito pero donde el protagonista es tu hijo, con sus propias fotos convertidas en ilustraciones.

Crear mi cuento personalizado
Descargar PDF completo

También puedes imprimirlo en casa. Aquí te explicamos cómo.

Compartir este cuento

¡Llévatelo a casa!

¿Te gustó "Bruna y su viaje al espacio"? Consíguelo en formato físico impreso y encuadernado