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Mateo y las dos casas

Mateo tiene dos casas. En una huele a tortilla y en la otra a jabón de manos. Tiene dos camas, dos pijamas y dos cepillos de dientes. A veces mete prisa a su mochila y se lía. “¿Dónde está Dino?”, pregunta. Dino es su dinosaurio favorito. Ese lunes, Mateo llegó a casa de mamá… y en la mochila solo había un calcetín solitario.

Mamá se agachó y le dio un abrazo apretado. Mateo frunció la nariz. “Quiero una casa sola, como los demás”, dijo bajito. Mamá respiró despacio. “Cariño, hay familias de muchas formas”, respondió. “Lo que no cambia es que te queremos un montón.” Mateo miró la mochila, triste. “Pero yo me pierdo”, susurró.

Al día siguiente, papá vino a buscar a Mateo. En el coche, Mateo apretó la mochila como si fuera un tesoro. “¿Seguro que traes todo?”, preguntó papá. Mateo contó con los dedos. “Pijama… cepillo… Dino… ¡ay!” Dino no estaba. En casa de papá buscaron por todas partes. Mateo notó un nudo en la tripa y casi lloró.

Papá se sentó a su lado. “Vale, Mateo. Vamos a pensar”, dijo. Cogieron papel y pintaron una lista con dibujos: diente, estrella de pijama, Dino. “Y hacemos dos iguales, una para cada casa”, propuso papá. Mateo sonrió un poquito. En el parque, se lo contó a Nico. “Yo tengo dos mamás”, dijo Nico, como quien dice “tengo bocata”. Mateo parpadeó, sorprendido.

Esa tarde, Mateo saludó a su vecina Lucía en el portal. Lucía llevaba una merienda en una fiambrera. “Voy con mis abuelos”, contó. Mateo se quedó pensando. Tres casas, dos mamás, abuelos… El barrio seguía igual: bicicletas, una panadería que olía a pan caliente. Mateo corrió a casa de mamá y enseñó su lista. “Podemos colgarla en la puerta”, propuso. Mamá asintió. “Buena idea, campeón.”

El viernes, Mateo pasó de una casa a la otra con su lista en la mano. Miraba, marcaba y metía cada cosa despacio. En la cena con papá, Mateo dijo: “Hoy no me he perdido”. Papá chocó su vaso de agua con el suyo. Más tarde, con mamá, Mateo dejó un dibujo en la mesilla: dos casitas y un corazón grande en medio. “Aquí también hay amor”, murmuró, tranquilo.








