
cuentosIA
Sofía saluda a la granja

Sofía llega a la granja del abuelo Antonio. La puerta hace TOC al abrirse. Sofía da un saltito.
—¡Hola, abuelo! Hoy quiero saludar a todos.
Antonio le ofrece la mano.
—Pues vamos despacio. Así nos oirán bien.
Sofía escucha. Hay muchos sonidos al otro lado.

Junto al campo, la vaca come hierba. Sofía se para a su lado, sin tocarla.
—Hola, vaca.
La vaca hace muu. Sofía toma aire y contesta:
—Muu.
Antonio sonríe.
—¡Vaya saludo!
Sofía vuelve a probar. Esta vez le sale bajito. La vaca sigue comiendo, tan tranquila.

Después, Sofía encuentra a la oveja junto a la valla.
—Hola, oveja.
La oveja responde bee y sigue masticando. Sofía se ríe.
—Bee. Ahora sé decir muu y bee.
Antonio se sienta un momento. Sofía se sienta también. La oveja mastica despacio. Ellos esperan sin molestar.

Un poco más allá, el pato entra en el agua.
—Hola, pato —dice Sofía.
El pato hace cua. Sofía responde:
—Cua. Y también muu y bee.
Sofía prueba a andar como el pato, pero se queda en tierra. Antonio camina detrás, muy despacio, sin mojarse tampoco.

Luego, Sofía oye al gallo cerca del corral.
—Cocorocó.
—Hola, gallo. ¡Yo también sé!
Sofía toma mucho aire.
—Cocorocó. Y muu y bee y cua.
Antonio espera mientras Sofía repite. El último cocorocó sale entre risas. Sofía se tapa la boca y vuelve a intentarlo, contenta.

Entonces, la vaca, la oveja, el pato y el gallo suenan a la vez.
—¡Muu! ¡Bee! ¡Cua! ¡Cocorocó!
Sofía abre los brazos.
—¡Muu! ¡Bee! ¡Cua! ¡Cocorocó!
El abuelo Antonio se ríe a carcajadas. Sofía se acurruca a su lado. Todavía le queda un cua muy bajito.








